J. P.
CÓRDOBA. El cabildo general de hermanos de la cofradía de
Nuestro Padre Jesús del Buen Suceso y María Santísima de la
Caridad decidirá el próximo domingo si sustituye el paso en
el que actualmente procesiona el Señor en su encuentro con
la Virgen de los Dolores en la calle de la Amargura por uno
nueva factura que ha diseñado el tallista cordobés Miguel
Ortiz.
El dibujo que propondrá la junta de gobierno de la cofradía
en convocatoria extraordinaria se encuentra desde hace
varios días en la casa de hermandad para que los hermanos lo
puedan ver con detenimiento antes de votar.
Ortiz ha dibujado un paso de estilo rococó en el que
predominan rocallas y las líneas curvas, con unas
dimensiones similares a las del actual paso, que se estrenó
en 1996 y que no ha pasado de la fase de carpintería y la
primera de talla realizada tres años más tarde por José
Carlos Rubio, que lo había diseñado. El cabildo del Buen
Suceso decidirá también sobre su venta.
El paso que se someterá a votación está inspirado en piezas
del siglo XVIII, lo que se aprecia especialmente en la
moldura de rocalla que hace las veces de baquetón que corona
el respiradero, en el que sólo hay motivos ornamentales.
Las sibilas
En realidad, poca es la imaginería prevista en el paso más
allá de las cuatro mujeres de inspiración griega que en cada
costero representan a las sibilas de la Capilla Sixtina del
Vaticano. De aprobarse el proyecto, éstas irán talladas y
policromadas simulando sostener el bombo del canasto y
apoyadas sobre una cornisa «movida», según la describe el
autor, que rompe la moldura clásica sobre la que se apoya
realmente el bombo del canasto.
De todo el conjunto, lo que mas llama la atención es la
terminación en pan de oro, plata e incrustaciones de
imitación de carey. Éstas irán en cartelas de los
respiraderos y en el baquetón, además de en el canasto y en
su friso. La iluminación es otra de las novedades respecto a
lo que está acostumbrada la cofradía del Martes Santo, ya
que se cambiarían los cuatro faroles que tradicionalmente ha
llevado el paso en las esquinas por cuatro candelabros
arbóreos con nueve puntos de luz cada uno y otros dos
candelabros con tres tulipas en cada costero.
La intención de la hermandad que preside Pedro Míguez es que
Miguel Ortiz y Manuel Jurado se encarguen de la talla del
paso, que se terminaría en los próximos cuatro años, para
que ya en 2011 procesione en fase de carpintería y, de
permitirlo la economía de la hermandad, con la talla del
frontal y la trasera del canasto.
Cuaresma: Un tercio de las cofradías de la diócesis ha nacido en los últimos treinta y cinco años
CORRESPONSALES. CÓRDOBA Jueves , 04-03-10
Si la celebración de las procesiones de Semana Santa, como fiesta, es tradicional en Andalucía, no lo son tanto todas sus cofradías, que, si bien recogen un mismo espíritu inicial, son en gran parte de fundación moderna, en muchos casos sin haber cumplido todavía las bodas de oro.
Aproximadamente un tercio de las más de 500 cofradías de la diócesis están fundadas en los últimos cuarenta años, coincidiendo con cierto resurgir de la actividad de las hermandades y por consiguiente de la Semana Santa. Así se pone de manifiesto en los datos recabados por ABC tanto en la capital como en la provincia.
En Córdoba ciudad, la media es exacta: de 35 cofradías (las que hacen la carrera oficial más la Universitaria), doce han nacido desde los años 70, a las que se podrían añadir la refundación de Jesús Nazareno y la reorganización como cofradía convencional del Santo Sepulcro. El mayor incremento es en los años 80, mientras que en los 90 se produce un parón, en parte provocado por la voluntad del Obispado de que no creciera demasiado el número de hermandades.
No supone únicamente un incremento numérico, sino también una renovación estética con miras muy claras a la Semana Santa de Sevilla, bastante acentuadas en todas estas nuevas cofradías. A excepción del Via Crucis, todas nacen con pasos al estilo hispalense, muchas hacen allí sus imágenes y consideran prioritarios elementos como los ciriales, que antes eran poco menos que anecdóticos.
En las cuatro últimas décadas, la Semana Santa de Cabra -declarada en 1989 Fiesta de Interés Turístico Nacional- arrastra una evolución muy compleja, en las que se localizan desde rupturas con lo tradicional en la búsqueda de un nuevo planteamiento religioso tras la celebración del Concilio Vaticano II, a un nuevo renacer barroco originado en los años de la Transición.
Hermandades como el Perdón (1964) o la Oración en el Huerto (1972) han cambiado posteriormente buena parte de su idiosincrasia original al incorporar a su cortejo grandes pasos barrocos. No ha ocurrido lo mismo en la del Santísimo Cristo de la Expiración (1971), donde la forma de procesionar al crucificado de Pío Moyar es la misma por la que luchara su primitiva Junta de Gobierno para obtener el beneplácito de la entonces Asociación de Cofradías, ya que rompía con los cánones establecidos al presentar una imagen de Cristo portada sin paso, flores ni candelabros.
Otras, como la Misericordia, creada en 1971, introducen el hasta entonces inédito costal, que adoptan cofradías como la de Nuestra Señora del Socorro (1965), cuya sencillez inicial nada tiene que ver con lo actual.
Una segunda hornada fundacional se produciría desde el año 1978 a 1984, ya que con cánones netamente sevillanos a excepción de la del Cristo de la Sangre, informa Felipe Osuna.
Pasos todos los días
La Semana Santa de Puente Genil va íntimamente unida a sus Corporaciones Bíblicas. Por este motivo, su resurgir, a partir de la década de los sesenta, también implicó el de las Cofradías de Pasión. En apenas quince años se pasó de una veintena de corporaciones hasta las 57 actuales. Con las Hermandades pasó un tanto de lo mismo, prácticamente se duplicaron y en los últimos treinta años se ha pasado de dieciséis hasta las 24 de hoy en día. Gente muy joven fue fundando cofradías nuevas y reorganizando otras desaparecidas. Puente Genil fue de los primeros pueblos que consiguió llenar de cofradías todos los días de la Semana Santa. Mucho más antiguas son las hermandades que hacen estación de penitencia a partir del Miércoles Santo.
En Aguilar de la Frontera también ha habido un auténtico «boom» de la Semana Santa durante los últimos treinta años. Así hasta siete de las dieciocho cofradías actuales se han fundado a partir de 1980. Por ejemplo la Borriquita, la Esperanza, el Preso, el Huerto o la Paz. Otras, como la más antigua de la Veracruz, se han reorganizado recuperando los antiguos títulos de la Hermandad que se perdieron con el paso de los años. Y otras más han ido añadiendo un segundo paso procesional. En la actualidad la gran mayoría cuenta con dos imágenes titulares, algo inaudito hasta 1980. Estas nuevas cofradías siempre han venido de la mano de personas muy jóvenes que sentían auténtica pasión por la Semana Santa y que no encontraban hueco para sus aspiraciones en las hermandades más antiguas cuyos cargos directivos estaban en manos de personas de más edad.
La Rambla cuenta con una característica peculiar. Aquí, como en los demás pueblos, hubo dos momentos de auge en los años 20 y a partir de los 70. Pero la nota característica se encuentra en que casi todas las nuevas cofradías nacieron o bien de escisiones de otras o aprovechando imágenes que habían pertenecido a una gran hermandad antigua bajo el nombre de La Pasión. Fue lo que sucedió con la Soledad, creada por hermanos de Jesús Nazareno, informa Jesús Prieto.
Parecida proporción se da en Priego de Córdoba, donde es a partir de la década de 1970 cuando aparecen corporaciones como Caridad, el Preso el Huerto, que se unen a las de más solera y llenan todos los días de la Semana Santa.
En la comarca del Alto Guadalquivir, Montoro y Bujalance tienen Semanas Santas muy arraigadas, con cofradías muy tradicionales, pero también se han nutrido de nuevas cofradías, puestas en marcha por jóvenes inquietos. En la primera, por ejemplo, nació la de Jesús de la Humildad ante Pilatos, que procesionó por primera vez en 1991, y a ella se unieron los Via Crucis que dos hermandades comenzaron celebrar en Semana Santa.
En Bujalance, la del Cristo del Gran Poder comenzó a dar culto a una imagen donada por un sevillano afincado en la localidad en los años de la posguerra, y a pesar de su nacimiento en 1993 hoy es una de las más populares. También en los años 80 nació la cofradía de la Borriquita, informa Andrés Orgaz.
Besos, besos y besos
José Prieto. Jueves , 04-03-10
EL PATERO DEL JUEVES
Besucón, lo que se dice besucón, yo sólo era en mi casa. Pero desde ese viernes del primer ensayo entre artistas al que asistí no hace ahora tantos años, desde esa madrugada en que a falta de velas le puse un tubo con tres hielos derretidos y restos de un «ballantine´s» cortito con coca-cola a una foto de la Macarena mientras pedía perdón por la irreverencia que yo imitaba en aquella taberna cofrade de cuyo nombre no quiero acordarme, no sea que no me dejen entrar, beso de otra manera, con otra frecuencia, con otro sentido.
Conste que a mí no me gustan los excesos del besar, pero fue meterme de lleno en mi cofradía, antes de salirme de lleno también a tomar aire fresco, y empecé a hacerlo más de lo normal con conocidos y casi extraños, que el resto del año no me conocían, siguiendo esa no siempre higiénica afición de saludar con un beso que existe entre algunos cofrades. Y se convirtió en costumbre -ya lo estoy dejando- que no dio más de sí porque nunca probé el trabajoso calor de los palos, que invita a los arrumacos después de una chicota bien «andá».
Fue empezar a frecuentar santuarios del alcohol, del «dime» y del «direte» a los que no voy renunciar, pues son parte de esa peculiar forma de vivir la fe que algunas cofradías piden al nuevo obispo que entienda, y comencé a besar más de lo normal a mujeres y a hombres -¡ay Dios!- por no apartarles la cara y porque yo soy muy de dichos y «donde fueres...», besa.
Si es un hombre da igual; si es mujer, pues mejor. Pero besa, me dije, aunque veas que se dan la vuelta y van corriendo a entregarte por una chaqueta, un «palermo» o unos minutos de gloria que en otro sitio no tienen.
Besa y no te avergüences así sea una mariconada, que diría uno que carga en aquella esquina. Pero besa si es de verdad, que de besos, abrazos vacuos y amores de barra andamos sobrados, como de apariencia, chismorreos y pose, pero del amor mandado hay veces que estamos cortitos, como el cubata que yo ofrecí a la Macarena.
Cuaresma: Un tercio de las cofradías de la diócesis ha nacido en los últimos treinta y cinco años
CORRESPONSALES. CÓRDOBA Jueves , 04-03-10
Si la celebración de las procesiones de Semana Santa, como fiesta, es tradicional en Andalucía, no lo son tanto todas sus cofradías, que, si bien recogen un mismo espíritu inicial, son en gran parte de fundación moderna, en muchos casos sin haber cumplido todavía las bodas de oro.
Aproximadamente un tercio de las más de 500 cofradías de la diócesis están fundadas en los últimos cuarenta años, coincidiendo con cierto resurgir de la actividad de las hermandades y por consiguiente de la Semana Santa. Así se pone de manifiesto en los datos recabados por ABC tanto en la capital como en la provincia.
En Córdoba ciudad, la media es exacta: de 35 cofradías (las que hacen la carrera oficial más la Universitaria), doce han nacido desde los años 70, a las que se podrían añadir la refundación de Jesús Nazareno y la reorganización como cofradía convencional del Santo Sepulcro. El mayor incremento es en los años 80, mientras que en los 90 se produce un parón, en parte provocado por la voluntad del Obispado de que no creciera demasiado el número de hermandades.
No supone únicamente un incremento numérico, sino también una renovación estética con miras muy claras a la Semana Santa de Sevilla, bastante acentuadas en todas estas nuevas cofradías. A excepción del Via Crucis, todas nacen con pasos al estilo hispalense, muchas hacen allí sus imágenes y consideran prioritarios elementos como los ciriales, que antes eran poco menos que anecdóticos.
En las cuatro últimas décadas, la Semana Santa de Cabra -declarada en 1989 Fiesta de Interés Turístico Nacional- arrastra una evolución muy compleja, en las que se localizan desde rupturas con lo tradicional en la búsqueda de un nuevo planteamiento religioso tras la celebración del Concilio Vaticano II, a un nuevo renacer barroco originado en los años de la Transición.
Hermandades como el Perdón (1964) o la Oración en el Huerto (1972) han cambiado posteriormente buena parte de su idiosincrasia original al incorporar a su cortejo grandes pasos barrocos. No ha ocurrido lo mismo en la del Santísimo Cristo de la Expiración (1971), donde la forma de procesionar al crucificado de Pío Moyar es la misma por la que luchara su primitiva Junta de Gobierno para obtener el beneplácito de la entonces Asociación de Cofradías, ya que rompía con los cánones establecidos al presentar una imagen de Cristo portada sin paso, flores ni candelabros.
Otras, como la Misericordia, creada en 1971, introducen el hasta entonces inédito costal, que adoptan cofradías como la de Nuestra Señora del Socorro (1965), cuya sencillez inicial nada tiene que ver con lo actual.
Una segunda hornada fundacional se produciría desde el año 1978 a 1984, ya que con cánones netamente sevillanos a excepción de la del Cristo de la Sangre, informa Felipe Osuna.
Pasos todos los días
La Semana Santa de Puente Genil va íntimamente unida a sus Corporaciones Bíblicas. Por este motivo, su resurgir, a partir de la década de los sesenta, también implicó el de las Cofradías de Pasión. En apenas quince años se pasó de una veintena de corporaciones hasta las 57 actuales. Con las Hermandades pasó un tanto de lo mismo, prácticamente se duplicaron y en los últimos treinta años se ha pasado de dieciséis hasta las 24 de hoy en día. Gente muy joven fue fundando cofradías nuevas y reorganizando otras desaparecidas. Puente Genil fue de los primeros pueblos que consiguió llenar de cofradías todos los días de la Semana Santa. Mucho más antiguas son las hermandades que hacen estación de penitencia a partir del Miércoles Santo.
En Aguilar de la Frontera también ha habido un auténtico «boom» de la Semana Santa durante los últimos treinta años. Así hasta siete de las dieciocho cofradías actuales se han fundado a partir de 1980. Por ejemplo la Borriquita, la Esperanza, el Preso, el Huerto o la Paz. Otras, como la más antigua de la Veracruz, se han reorganizado recuperando los antiguos títulos de la Hermandad que se perdieron con el paso de los años. Y otras más han ido añadiendo un segundo paso procesional. En la actualidad la gran mayoría cuenta con dos imágenes titulares, algo inaudito hasta 1980. Estas nuevas cofradías siempre han venido de la mano de personas muy jóvenes que sentían auténtica pasión por la Semana Santa y que no encontraban hueco para sus aspiraciones en las hermandades más antiguas cuyos cargos directivos estaban en manos de personas de más edad.
La Rambla cuenta con una característica peculiar. Aquí, como en los demás pueblos, hubo dos momentos de auge en los años 20 y a partir de los 70. Pero la nota característica se encuentra en que casi todas las nuevas cofradías nacieron o bien de escisiones de otras o aprovechando imágenes que habían pertenecido a una gran hermandad antigua bajo el nombre de La Pasión. Fue lo que sucedió con la Soledad, creada por hermanos de Jesús Nazareno, informa Jesús Prieto.
Parecida proporción se da en Priego de Córdoba, donde es a partir de la década de 1970 cuando aparecen corporaciones como Caridad, el Preso el Huerto, que se unen a las de más solera y llenan todos los días de la Semana Santa.
En la comarca del Alto Guadalquivir, Montoro y Bujalance tienen Semanas Santas muy arraigadas, con cofradías muy tradicionales, pero también se han nutrido de nuevas cofradías, puestas en marcha por jóvenes inquietos. En la primera, por ejemplo, nació la de Jesús de la Humildad ante Pilatos, que procesionó por primera vez en 1991, y a ella se unieron los Via Crucis que dos hermandades comenzaron celebrar en Semana Santa.
En Bujalance, la del Cristo del Gran Poder comenzó a dar culto a una imagen donada por un sevillano afincado en la localidad en los años de la posguerra, y a pesar de su nacimiento en 1993 hoy es una de las más populares. También en los años 80 nació la cofradía de la Borriquita, informa Andrés Orgaz.
Besos, besos y besos
José Prieto. Jueves , 04-03-10
EL PATERO DEL JUEVES
Besucón, lo que se dice besucón, yo sólo era en mi casa. Pero desde ese viernes del primer ensayo entre artistas al que asistí no hace ahora tantos años, desde esa madrugada en que a falta de velas le puse un tubo con tres hielos derretidos y restos de un «ballantine´s» cortito con coca-cola a una foto de la Macarena mientras pedía perdón por la irreverencia que yo imitaba en aquella taberna cofrade de cuyo nombre no quiero acordarme, no sea que no me dejen entrar, beso de otra manera, con otra frecuencia, con otro sentido.
Conste que a mí no me gustan los excesos del besar, pero fue meterme de lleno en mi cofradía, antes de salirme de lleno también a tomar aire fresco, y empecé a hacerlo más de lo normal con conocidos y casi extraños, que el resto del año no me conocían, siguiendo esa no siempre higiénica afición de saludar con un beso que existe entre algunos cofrades. Y se convirtió en costumbre -ya lo estoy dejando- que no dio más de sí porque nunca probé el trabajoso calor de los palos, que invita a los arrumacos después de una chicota bien «andá».
Fue empezar a frecuentar santuarios del alcohol, del «dime» y del «direte» a los que no voy renunciar, pues son parte de esa peculiar forma de vivir la fe que algunas cofradías piden al nuevo obispo que entienda, y comencé a besar más de lo normal a mujeres y a hombres -¡ay Dios!- por no apartarles la cara y porque yo soy muy de dichos y «donde fueres...», besa.
Si es un hombre da igual; si es mujer, pues mejor. Pero besa, me dije, aunque veas que se dan la vuelta y van corriendo a entregarte por una chaqueta, un «palermo» o unos minutos de gloria que en otro sitio no tienen.
Besa y no te avergüences así sea una mariconada, que diría uno que carga en aquella esquina. Pero besa si es de verdad, que de besos, abrazos vacuos y amores de barra andamos sobrados, como de apariencia, chismorreos y pose, pero del amor mandado hay veces que estamos cortitos, como el cubata que yo ofrecí a la Macarena.